martes, 31 de marzo de 2009

Yo soy el que soy

Yo soy el que soy


Más allá de las configuraciones de género podríamos decir que yo soy el que soy, se refiere básicamente a la esencia del ser, es decir a nuestra configuración divina inmersa en este vehículo al que llamamos cuerpo. Por ende, el ser no tiene una diferenciación en masculino o femenino porque solo es.
Una particularidad muy especial que se nos ha dicho desde que somos niños es que nos conformamos de dos partes: el cuerpo y el alma, siendo el cuerpo lo que queda en este mundo cuando morimos, mientras que el alma trasciende la muerte porque es inmortal. Podríamos decir entonces que el yo soy se refiere a la conexión directa con nuestra alma, nuestra esencia divina que está completamente aparte del cuerpo y por ende de nuestro cerebro ya que éste es solo un órgano más de él, que nos es útil mientras transitamos por esta vida.
Entonces sin temor a equivocarnos podríamos deducir que yo soy es más que mi mente, puesto que ésta está vinculada con mi cerebro, yo soy entonces pensamiento, soy energía y soy una parte del todo.
Existe un concepto que dice que la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma, por lo tanto nuestra esencia no muere, está almacenada dentro de cada uno de nosotros esperando que la dejemos salir.

martes, 17 de marzo de 2009

Amor Ágape

Amor Ágape


Se dice que el amor ágape es el amor de Dios, un amor totalmente desinteresado, un amor que va más allá de lo físico, de la amistad o de los lazos de consanguinidad. El amor de este tipo implica mucho más y pone a prueba nuestras más profundas inclinaciones tanto naturales como emocionales.
Se nos habla en nuestras religiones del verdadero amor pero no se nos explica con detalle en que consiste. ¿Podríamos acaso decir que existe amor ágape en la naturaleza, en una puesta de sol, en un cielo estrellado, en el pico más alto de una montaña, en un mar en calma o en una catarata?
O ¿podríamos decir que existe el amor ágape en el nacimiento de cualquier nuevo ser, sea este del reino animal o vegetal?
¿Que tiene en común todas estas cosas que podrían traducirse en amor de este tipo? El amor ágape es el amor divino, y por ende es una manifestación de este amor en toda su extensión, por lo tanto todo lo que Dios a creado para deleite de todas sus criaturas es la expresión de ese amor. El hombre mismo por lo tanto al igual que el resto de las criaturas tiene dentro de si esa capacidad de sentir, por eso se puede conmover ante la mirada de la inocencia, se puede deleitar al ver el amanecer o al navegar por el océano. Dios nos da dentro de su infinito amor el libre albedrío para decidir sobre nuestras acciones, por lo tanto ágape también se relaciona íntimamente con voluntad. Voluntad para vencernos a nosotros mismos y a todos nuestros errores humanos, tratando a toda costa de buscar dentro de cada uno de nosotros esa parte divina que nos permita algún día vivir realmente en comunión con todo lo que nos rodea interesándonos realmente por todo nuestro entorno. Ágape es también una actitud mental, una actitud de querer cambiar y ser diferentes por convicción. El amor ágape nos da la posibilidad de comenzar en cualquier momento, ya mismo si se quiere, con un amor que primeramente sea purificador, perdonador de todas nuestras culpas y nuestros complejos y que así una vez que estemos en armonía con nosotros mismos nos permita armonizarnos con los demás, no solo en la concepción meramente humana sino también con el ambiente, con la naturaleza buscando para uno como para todos solo lo mejor.
Ágape es el amor de Dios que habita en cada uno de nosotros y que solo espera el momento para poder salir y manifestarse de manera inagotable para el bien de todos los seres o criaturas que habitamos en este planeta.

sábado, 14 de marzo de 2009

El abogado del diablo

La película trata de la carrera de un joven y brillante abogado que no ha perdido ningún caso en la corte, esto ha desarrollado en él una gran confianza y autoestima. El joven tiene una esposa a la que ama lo mismo que a su madre, la cual tuvo que criarlo sola, educándolo en una estricta formación religiosa.
Durante el desempeño de uno de sus casos pese a que sabe que el cliente que defiende es culpable elige continuar en el juicio hasta ganar el caso. Durante la celebración de dicho acontecimiento recibe una muy buena oferta de trabajo en otro estado, trabajando para una afamada compañía la cual devenga una alta demanda de tiempo, esfuerzo físico y mental. El muchacho se muda con su esposa a un adinerado vecindario y éste comienza a apasionarse con su trabajo de tal manera que comienza a aislarse de su esposa, la cual frecuentemente se encuentra sola.
Como parte importante de la trama resulta que el dueño y señor de la firma, no es sino otro que el propio padre del joven, el cual lo consideraba muerto y que además no es sino otro que el propio Lucifer que trata de acercarse a su hijo para que junto con su otra media hermana puedan procrear un nuevo sucesor que se haga cargo posteriormente del afamado y exitoso bufete.
Dentro de la película se ponen a prueba para el muchacho lo que son sus propios valores éticos, así como sus debilidades humanas, en el caso particular de él su vanidad la cual en gran parte de la película logra dominarlo y hacer que se sumerja cada vez más en el mundo de la corrupción. Sin embargo cuando ese mundo toca su propio mundo y a los seres que ama hace que el muchacho tome conciencia de sus actos y pueda de alguna manera reivindicar sus acciones.
En cuanto a mi comentario personal pienso que todos como seres humanos tenemos nuestras debilidades y en una rama como lo es el derecho en el cual se supone debe imperar la justicia y la razón, estamos como futuros profesionales en la obligación moral y ética de velar porque nuestras acciones sean ejecutadas a favor de los demás pero de una manera justa, anteponiendo los intereses de los demás a los nuestros. Quizás bajo un término religioso como en el que se menciona en la película podríamos evocar la cita que dice: “Amad a tu prójimo como a ti mismo” lo que también podría traducirse como: “No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”. Creo que es una moraleja en la cual se nos invita a meditar sobre nuestro propio accionar.