sábado, 20 de junio de 2009

Compendio temático

La solidaridad es un valor en el cual pueden estar inmersos los más nobles sentimientos humanos. Los métodos de investigación deben en este sentido de mantener una ética privando por encima de todo lo demás el bienestar del ser humano. Como todo en el universo debe haber un equilibrio, un equilibrio científico en donde la ciencia no rebase a la naturaleza sino que haya un respeto entre amabas.
Debemos aceptar que si bien es cierto la ciencia ha avanzado a pasados agigantados en las últimas décadas, también es cierto que hay cosas que la ciencia no ha podido explicar y que ocurren continuamente ante nuestros ojos. ¿Será acaso cierto eso que se ha dicho por algunos autores que las enfermedades no existen, que son solo producto de nuestra mente? Sabemos que estamos rodeados de energía, todo a nuestro alrededor es energía, incluyéndonos nosotros mismos. Sabiendo esto, como vamos a ignorar que lo que sentimos o pensamos no nos influya a nosotros o a los que están a nuestro alrededor o aún más ingenuamente que al actuar grupalmente como país o como continente no estamos incidiendo en nuestro planeta. El error que yo veo en todo esto es que se nos ha enseñado a pensar de manera individual y somos un todo. Todos somos uno mismo.

Wit

Es complicado hablar de la vida de un ser humano, cada persona tiene su historia, su propia personalidad la cual ha sido forjada como escultura de hierro (a golpe y cincel). La película Wit entremezcla los sentimientos del hombre, la necesidad de compañía, de apoyo en los momentos más difíciles y del refrán de que uno siembra lo que cosecha. Pero sin embargo también nos muestra que hasta en los temperamentos más acérrimos el ser humano necesita el calor y compañía de otros.
Así mismo podemos señalar que cada quien es dueño de su propio destino y cada quien según su historia trata a los demás como ha sido tratado o incluso como ha sido enseñado. Pero dentro de todo esto el ser humano tiene la potestad inherente del raciocinio, tiene capacidad pensante y sentimientos que le permiten elegir entre seguir la conducta que le fue impuesta o enseñada o bien elegir otra si le parece más justa.
A la larga cuando emprendamos el camino de regreso no nos llevaremos nada más que los recuerdos de nuestras acciones, de nuestras vivencias… Y si bien la espera a ese camino de retorno se torna lenta y dolorosa, contaremos con las personas más cercanas a nosotros con las que compartimos los momentos más importantes de nuestras vidas. ¿O no será así?